Arena de juego

Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco, 2014

Johan Huizinga afirmó que las culturas nacen jugando; por lo que si no hubiese algún grado de actitud lúdica, ninguna cultura sería posible. En este sentido, los juegos son una manera de conocer, crear y actualizar las identidades de la cultura que les dio origen.

A partir de estas ideas realizamos el presente proyecto, que consistió en diseñar un juego para la Plaza de las Tres Culturas. Con ese fin activamos durante cuatro días distintas estrategias lúdicas, con las que nos acercamos a los usuarios de algunos espacios recreativos de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco Tlatelolco: El Ágora, el Jardín de Santiago y la Plaza.

Las estrategias estaban basadas en juegos de patio como canicas, escondidillas, atrapadas, la cuerda, entre otros, pero con algunas modificaciones. Por ejemplo, jugamos canicas sobre un mapa de Tlatelolco dibujado con gis en el suelo, la finalidad era recorrerlo tirando y ganando las canicas. Mientras jugábamos, los participantes proponían otros juegos o variaciones de los mismos, al final preguntábamos acerca de lo que significa el juego para ellos, qué juegan, etc.

Con estas experiencias y tomando en cuenta que Tlatelolco significa “en los montículos de arena o de tierra”, reconocimos que dicho espacio es una gran Arena de Juego. Sin embargo, las actividades recreativas se realizan en los espacios destinados para ellas. Por lo que decidimos dibujar un laberinto que modificara la manera en que se ocupa la Plaza y el cual estuviera basado en el mapa de Tlatelolco, proponiendo esta arquitectura funcionalista, en su conjunto, como un tablero de juego gigante. El laberinto es acompañado por un instructivo que retoma nuestras experiencias y da sugerencias para recorrer Tlatelolco.